sábado, 16 de mayo de 2009

Bruce Bueno de Mesquita en TED

Ya salió el video de BBdM en TED, aquí está el link:

http://www.ted.com/index.php/talks/bruce_bueno_de_mesquita_predicts_iran_s_future.html

Después de haber trabajado en Iraq este semestre para el proyecto de Seminario de RI con Gerry Andrianopoulos, creo que tengo bastantes objeciones no para Bruce, pero si para la política exterior de EEUU en Medio Oriente.

1) Papa Bush dejó a Saddam después de la Guerra del Golfo (1991) ya que mantenía el balance de poder a favor de los aliados de EEUU, como Jordán, Arabia Saudita, e Israel. ¿Qué tenían en la cabeza Bush Jr. y los Neocons (Wolfowitz, Podhoretz, et al) pensando que podrían llegar a tener democracia en Iraq, sobre todo por que quitar a Saddam? Basic Fact: la demografía Iraquí ha tenido mucha más importancia hasta el momento (60% chiitas, 38% sunitas y kurdos).

2) Error dos, según Council on Foreign Relations, Irán usó su diplomacia para que se acordara una retirada gradual durante las negociaciones del State of Forces Agreement (SOFA), ya que tanto Iraq como Irán quieren que EEUU ya no tenga influencia en la región, esto es una meta a largo plazo. Error ya que después de este plazo, estará en manos de Iraq el mantener (legítimamente) las tropas.

3) Que quiere al-Maliki? Consolidar su poder y el de los chiitas ante los Kurdos y Sunitas, los “Sons of Iraq” (grupos paramilitares Suni y ex al-Qaeda’s pagados por EEUU) no están siendo integrados (del todo) a las fuerzas militares de Iraq, participación Suni en la política Iraquí? Es mínima y poco probable, y esto aterra a Arabia Saudita, Jordán y a Israel.

4) Fareed Zakaira, un autor Neoclásico (Realista) dice: “increased resources give rise to greater ambitions”, esto implica que los más natural en el caso que los chiitas consoliden su poder en Iraq (excluyendo a los Sunís y controlando la semi-autonomía de los Kurdos [quizás con el apoyo de Turquía]), lo natural ha de ser cortar el vínculo con EEUU y unirse más con Irán.

5) ¿Quién apoya a Irán? Rusia y China en el Consejo de Seguridad, ¿Relaciones económicas? Europa quiere gas, Alemania es el principal exportador de bienes manufacturados en el mundo (2006) y requieren gas. Rusia #1 en Gas, Irán #2; petróleo Irán #3. Rusia e Irán mantienen relaciones comerciales estables, es improbable que se de una cooperación entre Rusia y China en contra de Irán.

6) Obama está entre la espada y la pared (Cumplir su promesa de retirar tropas para el 2010-11 o perder la estabilidad de Iraq).

7) Linkage: El nuevo primer ministro de Israel, “Bibi” deberá mantener su belicismo bajo, ya que no está ayudando en la estabilización de Iraq ni de Afganistán. Las recientes declaraciones de Obama en Egipto confirman esto.

8) ¿Qué podría impedir que se llegue a la estabilidad de Iraq?, los Sunís están siendo excluidos del gobierno y las fuerzas de seguridad, indudablemente el pueblo Iraquí tiene una afinidad por Irán, y el status semiautónomo de los kurdos crea tensiones en toda la región.

9) ¿Qué pasará con la Política Exterior Norteamericana en Medio Oriente? El escenario a futuro es un tanto desolador, Obama pretende reforzar la Guerra en Afganistán (por guardar la imagen y credibilidad de EEUU ante el terrorismo), pero en el caso que Iraq se desestabilice de nuevo (y 50,000 tropas en mi opinión no han de ser suficientes), Estados Unidos tiene mucho a perder como el balance de poder en Medio Oriente ante Irán y Rusia.

10) Obama debería de poner más atención a lo que está haciendo en Iraq, el problema es que una vez que se retiren las tropas ya no podrán volver, y no creo que Bagdad acepte por más tiempo la presencia de Estados Unidos. Esto tiene implicaciones sobre Irán, sobre todo, ya que cuando Estados Unidos salga de Iraq, Irán tendrá una mejor posición para negociar.

11) En definitiva, sólo hay tres cosas que son seguras: a) Estados Unidos está perdiendo su influencia sobre Iraq; b) esto ha de darle una mejor posición de negociación tanto a Irán como a Rusia.

¿En que se relaciona esto con Bruce Bueno de Mesquita? Hasta él mismo reconoce que sus predicciones pueden tener un efecto sobre las decisiones de los líderes de un país. Por ende, resulta imposible descartar este tipo de investigaciones cómo un arma de Softpower por parte de Estados Unidos.

Sin embargo, a pesar de que Bruce tenga razón en que Irán este usando la retórica de un arma nuclear para mejorar su posición de negociación, resulta imposible negar que por su parte Estados Unidos también tiene que encontrar una forma para perpetuar su influencia en la región, ya que en los últimos años el balance de poder en Medio Oriente se ha tornado en su contra.

No existe mucho grado de acción para Obama, la opinión pública, la recesión, todas las complicaciones de una guerra larga lo invitan a ceder.

Quizás lo mejor sería restablecer relaciones con Irán, y en ese caso, nadie, ni siquiera Bruce, puede predecir con exactitud si en las presentes negociaciones con Irán se estén abordando suficientes concesiones e intereses en común para que se dé una relación positiva entre ambos países. Algo es cierto, tanto la economía de Irán tras las sanciones y su mal manejo, como la presente recesión en Estados Unidos y lo amargo que resulta una guerra tan larga y el desempleo hace que una tregua resulte la opción más interesante relativamente.

jueves, 19 de febrero de 2009

Cartas sobre la mesa: Retos y oportunidades en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán

Uno de los retos más grandes para el presidente Barack Hussein Obama será la formulación de una política exterior efectiva dirigida a la República Islámica de Irán. Durante la pasada campaña electoral, Obama prometió llevar una diplomacia presidencial dura y directa con Irán, además de cambiar la antigua posición de Estados Unidos al no exigir prerrequisitos durante las próximas negociaciones. Las cuestiones de interés tanto para Estados Unidos como para Irán son variadas, como lo es el restablecimiento de relaciones diplomáticas, la cuestión nuclear, la estabilización de Irak y el estatus regional de Irán.
Las relaciones entre ambos países han sido hostiles desde hace mucho tiempo, sobre todo en una región fuertemente marcada por la intervención extranjera. En Irán, dichas intrusiones habrían de culminar con la operación encubierta de la CIA y el Servicio de Inteligencia Secreto Británico en 1953 para la deposición de un Primer Ministro electo democráticamente, Mosadegh, tras las incursiones del mismo en la nacionalización del petróleo iraní. Esta intervención no sólo haría de Irán un fuerte aliado de Occidente (tras devolverle el poder absoluto al Shah de Irán), sino que también lo convertiría en una considerable potencia regional y por si fuera poco se daría inicio al programa nuclear iraní respaldado por el protocolo norteamericano de “Átomos para la Paz”. Las políticas de represión del Shah, además de su notable sustento por fuerzas extranjeras, fueron altamente impopulares como lo demuestra el triunfo de la revolución islámica de 1979 y la erección de la República Islámica de Irán, encabezada por el Ayatolá Khomeini quien se convertiría en el Líder Supremo de Irán.
Gran parte del resentimiento estadounidense contra Irán se remonta a la traumática experiencia de la crisis de los rehenes en 1979, que terminaría con la liberación de los mismos tras una serie de contactos entre ambas naciones y culminando con la firma del Tratado de Argelia de 1981; este tratado comprometía a Estados Unidos a no entrometerse en los asuntos internos de Irán. El incidente de la embajada americana habría de tener fuertes repercusiones a futuro para Irán, como lo fue el rompimiento de relaciones diplomáticas con Estados Unidos en 1980 y la imposición de sanciones económicas al comercio iraní.
La expansión de la revolución islámica iraní, un movimiento religioso chiíta, fue una preocupación de seguridad nacional para los países vecinos con regímenes sunitas (Iraq y particularmente el aliado de Estados Unidos, Arabia Saudita). Poco después de la revolución, Irán entraría en una larga y desgastante guerra con Irak que duraría toda la década de los ochenta, en la cual se recurrió a la táctica de enviar niños a limpiar campos minados tras darles una llave de plástico con la supuesta promesa de una entrada asegurada al cielo. Por su parte Arabia Saudita, un país cuyo régimen depende directamente de la protección estadounidense para resguardar sus fronteras nacionales, encontraría estratégico el sustento de Saddam Hussein para contener a Irán.
No obstante, el balance de poder en la región cambió tras los ataques del 11 de septiembre del 2001, fecha a partir de la cual Estados Unidos llevaría una guerra “preventiva” en Afganistán que buscaba, entre otras cosas: la caída del régimen talibán, la captura de Osama bin Laden y finalmente la desintegración de al-Qaeda. Poco después, en el 2003, una fuerza multinacional compuesta principalmente por Estados Unidos y Gran Bretaña arremetería contra Irak por los cargos de posesión de Armas de Destrucción Masiva, esta invasión concluiría con la caída del régimen Sunita iraquí tras la captura de Saddam Hussein. Con relación a Irán, la guerra en Afganistán y la caída de Saddam crearán un vacío de poder que ha permitido a Irán a tomar un rol más significativo en la región.
Al considerar la situación actual en Irak, Obama debe de tener muy presente que para lograr la seguridad duradera en ese país, un plan íntegro de estabilización deberá forzosamente considerar a Irán. En tiempos de Saddam Hussein un régimen minoritario Sunni gobernaba a una nación dónde más del 60% de la población es practicante de la religión chiita, al igual que Irán. Este hecho manifiesta que para lograr la estabilidad en Irak será necesaria ya sea la cooperación de Irán o su total exclusión en los asuntos internos del país, esto última opción resulta poco probable.
La imagen que se muestra de Irán ante los medios de comunicación internacionales desconoce la continuidad pragmática que ha mostrado el régimen Iraní a través del tiempo. Como Hinnesbusch y Ehteshami lo proponen en su libro “La Política Exterior de los Estados de Medio Oriente” (2002) Teherán ha mostrado un comportamiento racional en relación a su política exterior, esto a pesar de que el régimen nunca ha dejado de representar una ferviente reactividad religiosa.
En el año de 2007, Lionel Beehner del Council on Foreign Relations publicó una lista de los contactos que se han llevado entre Irán y Estados Unidos a pesar de no contarse públicamente con relaciones diplomáticas: 1) Durante el escándalo Irán-Contra (1985-1986) con Reagan tras la presidencia, Estados Unidos acordaría el envío de armas a través de Israel que cambiaría la balanza durante la guerra contra de Irak; 2) en 1998 el presidente electo reformista, Mohammed Khatami, habría de exhortar al mundo a un “diálogo entre civilizaciones”, esta acción habría de dar nuevas esperanzas para mejorar las relaciones con Occidente y sobre todo Estados Unidos; 3) en el año 2000 la Secretaria de Estado Madeleine Albright dio un discurso en el cual se reconocía que el golpe de Estado de 1953 fue claramente un revés al camino democrático que había tomado el país; 4) en 2001, el Ayatolá Khamenei condenó los ataques del 11 de septiembre, además Irán acordaría el bloqueo de la frontera con Afganistán y la repatriación de los refugiados y posibles terroristas. De esta lista resulta notorio que existe una racionalidad continua de los altos mandos iraníes hacía Occidente, además históricamente las relaciones entre ambos países no han sido siempre del todo tensas ni mucho menos imposibilitadas.
Sin embargo, las relaciones entre Irán y Estados Unidos llegarían a su punto más álgido, cuando el pasado presidente George W. Bush incluyó a Irán como un miembro más del “Eje del Mal”, así dando inicio a una fuerte retórica en contra de Irán y su régimen. Este hecho marcaba el inicio de una nueva política exterior estadounidense, que no lograría más que nutrir el sentimiento antiamericano en Irán, favoreciendo a la derrota de las facciones reformistas que habían buscado tanto una sana relación con occidente como el restablecimiento de relaciones con Estados Unidos. Parecería ser increíble, pero entre más se ha alejado Estados Unidos de Irán, la retórica fundamentalista se vuelve cada vez más presente al interior del país.
En lo que corresponde a la presente relación estadounidense con Irán, el tema que ha de robarle el sueño a Obama durante los primeros años de su término es sin duda la posibilidad de que Irán logre la creación de un artefacto nuclear en la presente década. En el 2007, el Consejo de Inteligencia Nacional (NIC) reportó que es posible que Irán tenga suficiente combustible para la creación de un artefacto de destrucción masiva entre el año 2010 y 2015. La necesidad del régimen Iraní para lograr dicho artefacto es comprensible al saber que países cercanos como China, India, Israel, Pakistán, Rusia y Turquía (a través de la OTAN) ya cuentan con acceso a dichas capacidades destructivas. Más que todo, el desarrollo de un arma nuclear debe de ser visto por el régimen Iraní como una forma de disuasión en contra de cualquier agresión externa, además que esto podría aumentar su capacidad de negociación ante las demás potencias nucleares.
En el presente, Irán no representa una amenaza directa para Estados Unidos ya que su régimen no ha logrado la creación de un Mísil Balístico Intercontinental (ICBM). Asimismo, las capacidades militares y armamentistas del país que ostenta más del 60% del gasto militar mundial podrían llevar a la erradicación del mapa de Irán tras cualquier mínima amenaza que se materialice en suelo norteamericano. Sin embargo, es necesario reconocer a Irán por lo que representa: una amenaza directa para los intereses de Estados Unidos en la región y sus aliados (Israel y Arabia Saudita).
La tensión por parte de Israel sería crítica a finales del año pasado cuando el régimen israelí consideraría llevar un ataque quirúrgico a las instalaciones nucleares de Irán, una táctica que habría sido exitosa en 1981 para la eliminación del reactor nuclear iraquí en Osirak. Sin embargo, la posibilidad de que una operación de este tipo resulte exitosa, especialmente en el caso de las instalaciones nucleares iraníes, es inmensamente limitada. Hasta la fecha, los servicios de inteligencia han resultado insuficientes para determinar cuántos complejos nucleares han de existir en un país que abarca más de 1.6 millones de km2. Por si fuera poco, los complejos nucleares conocidos como Arak, Bushehr, Isfahán y Natanz se encuentran en bunkers bajo tierra y/o respaldados por sistemas antiaéreos que han sido proporcionados por Rusia. Cualquier ofensiva israelí encaminada a poner alto al programa nuclear iraní no podría ser lograda sin el apoyo de Estados Unidos, y aun así las posibilidades de éxito son reducidas.
La estrategia que ha llevado Estados Unidos en los últimos años para impedir que Irán siga incursionando en el desarrollo de tecnología nuclear ha incluido una serie de sanciones al comercio, así evitando la entrada de productos tecnológicos al país y estableciendo restricciones a la venta mundial de petróleo. Sin embargo, las sanciones han hecho poco para evitar las intenciones de Teherán en el desarrollo de sus capacidades nucleares, paralelamente, Irán requiere de energía nuclear para satisfacer sus necesidades energéticas civiles e industriales.
Los pasados intentos de aumentar las sanciones en contra de Irán a través del Consejo de Seguridad de la ONU han resultado en vano ya que tanto Rusia como China han utilizado su poder de veto para impedir el aumento de las mismas. El respaldo de ambos países para Irán tiene sus fundamentos en alianzas tanto económicas como estratégicas, Rusia es un proveedor principal armamento y de tecnología nuclear para Irán, en cambio, con China existe una fuerte relación económica donde el petróleo tiene una singular preeminencia.
En las pasadas pláticas para la desnuclearización de Irán, Rusia había puesto en la mesa de negociaciones la posibilidad de eliminar el enriquecimiento de uranio dentro de Irán y en convertirse el principal proveedor de combustible nuclear para sus reactores. Sin embargo, ningún país está dispuesto a depender totalmente de un tercero, ni mucho menos cuando se trata del abastecimiento interno de energía para el país.
Tomando en cuenta la importancia geopolítica del país, Irán es crucial para el abastecimiento de energéticos para China y la Unión Europea. La información actual de reservas mundiales de hidrocarburos muestra que Irán posee respectivamente el tercer lugar mundial en reservas probadas de petróleo y el segundo nivel mundial en reservas probadas de gas natural (CIA Factbook, 2009). Inclusive países europeos se han visto ante la espada y la pared al verse obligados a decidir entre aumentar las sanciones económicas exigidas por Estados Unidos o al mantenimiento de relaciones sanas con un importante socio comercial y abastecedor de energéticos a futuro.
Es por eso que para Obama, mucho antes que reafirmar los lazos que ya están asegurados con Gran Bretaña, Alemania, Francia y Japón, resulta más sensato acordar directamente con China y Rusia la posibilidad de mejorar las relaciones con Irán. Esta es una tarea delicada, sobre todo con las pasadas tensiones desarrolladas tras la incursión militar rusa en Abjasia y Osetia del Sur. Dicha incursión habría de cuestionar la pertinencia de una posible expansión de la OTAN, incluyendo así a Georgia y Ucrania, con la finalidad de contener a Moscú. Últimamente esta opción ha pasado a un segundo grado para evitar roces con Rusia que podrían poner en riesgo tanto el suministro de gas en la región y Europa, además como empeorar el ambiente de negociaciones con Irán. En cambio para China el ambiente puede ser más favorable, ya que la normalización de las relaciones entre Estados Unidos e Irán resultaría favorable para que China afiance sus lazos económicos ya existentes con Irán y así se garanticen precios más bajos de petróleo a futuro.
Lo más lógico y recomendable para Obama es que las negociaciones con Irán se den lo más pronto posible ya que la actual crisis financiera mundial ha mantenido abajo la demanda mundial de petróleo, lo cual pone al régimen iraní en una posición más propicia para entablar negociones debido a que el país no ha de tener los ingresos deseados para financiar el gasto gubernamental. Sin embargo, nada garantiza que la tendencia de precios bajos de petróleo no haya de revertirse en un futuro, sobre todo cuando las economías mundiales comiencen a recuperarse y una nueva demanda de hidrocarburos dispare de nuevo los precios del petróleo.
Un hecho que ha de mantener presente la atención del mundo en Irán ha de ser las próximas elecciones presidenciales que se llevaran a cabo el 12 de Junio del presente año. Hasta la fecha los únicos candidatos confirmados son los reformistas Mohammed Khatami (presidente de Irán 1997-2005) y Mehdi Karroubi (Presidente del Parlamento Iraní 2000-2004), en cambio por parte de los conservadores se espera que el actual presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, no tarde en anunciar su candidatura para un posible segundo término tras la presidencia. Históricamente la facción reformista ha sido la principal promotora del acercamiento entre Irán y occidente, al igual ellos han sido los promotores de una solución pacífica entre Palestina e Israel que incluya la creación de dos Estados. En cambio, Ahmadinejad y las facciones conservadoras se han valido de una fuerte retórica en contra Estados Unidos e Israel y de políticas populistas para ganar el apoyo incondicional de las masas. En la presente carrera presidencial serán varias las cuestiones que han de tomar un peso importante para el resultado de las elecciones: primeramente, a favor de los reformistas se ha considerado que las políticas descontroladas de Ahmadinejad son la causa de la fuerte inflación y el desempleo rampante que se viven dentro del país. En cambio, la pasada intervención de Israel en Gaza y las declaraciones que ha hecho Obama a favor de Israel han resultado en el fortalecimiento de las facciones fundamentalistas dentro de Irán, las cuales han de optar indudablemente por la reelección de Ahmadinejad.
Pero no hay que engañarnos cuando se trata de política exterior en Irán, a pesar del desconocimiento de muchos (particularmente John McCain en las pasadas elecciones presidenciales), el Presidente de Irán no es el hombre más poderoso dentro del país. Según lo establece la Constitución de la República Islámica de Irán, son el Líder Supremo, Ali Khamenei, y el Consejo de Guardianes, los protectores máximos de los ideales de la Revolución Islámica. Esto implica que tanto Khamenei como el Consejo de Guardines tengan poder máximo de veto durante la formulación de la política exterior iraní, al igual cualquier tipo de contacto con Estados Unidos queda bajo el comando directo de esta institución.
Tras comprender la dinámica de poder dentro del sistema de gobierno iraní, Obama deberá comprender que no es fundamental esperar hasta que se lleven a cabo las elecciones presidenciales en Irán para comenzar un restablecimiento gradual de las relaciones entre ambos países. Si Irán ha de tener un presidente conservador o uno reformista no cambiará gran cosa, el Presidente de los Estados Unidos deberá fijar siempre su mira hacia el Líder Supremo Khamenei y el pueblo iraní.
Obama ahora no tiene tan solo en sus manos una gran oportunidad para un nuevo acercamiento con Irán, sino que dependerá de él que el mundo entero le otorgue una merecida segunda oportunidad al pueblo iraní.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Podcast: El Debate, La Amenza Nuclear en Iran

Entrevista sobre la amenaza nuclear en Irán: ¿Por qué hay que temer a Irán? ¿Representan los líderes de este país una amenaza para el mundo? ¿Cómo funciona la toma de decisiones al interior de este país? ¿Cómo deberá de llevar Obama las siguientes negociaciones con Irán?

Entrevistador: Esteban Castro Trejo (LMI)
Entrevistado: Juan Héctor Algrávez (BIA)

Version Normal (9:47 min) http://cid-0f4f6ff13e66e1b3.skydrive.live.com/self.aspx/Podcast%20El%20Debate%20La%20Amenaza%20Nuclear%20en%20Iran/El%20Debate,%20La%20Amenaza%20Nuclear%20Iran,%20Algravez%20y%20Castro%2028-11-2008.mp3

Version Ejecutiva (6:41 min)http://cid-0f4f6ff13e66e1b3.skydrive.live.com/self.aspx/Podcast%20El%20Debate%20La%20Amenaza%20Nuclear%20en%20Iran/Version%20Ejecutiva%20La%20Amenaza%20Nuclear%20Iran.mp3

Dos Versiones y Textos:
http://cid-0f4f6ff13e66e1b3.skydrive.live.com/browse.aspx/Podcast%20El%20Debate%20La%20Amenaza%20Nuclear%20en%20Iran

sábado, 18 de octubre de 2008

Recommendations for the New President of The United States: How Foreign Policy should be shaped for breakthrough negotiations in Iran (Algravez, 2008)

The current presidential race in the U.S. represents a current obstruction for direct negotiations with Iran. As many measures from the outgoing Bush administration have portrayed, every foreign policy action involving Iran is to have unattended outcomes in the election of both presidential candidates. The U.S. elections are scheduled for November 04, 2008 and the elected president will assume office by January 20, 2009, thus leaving 77 days for the incoming presidential advisors in order to shape the policies destined towards Iran.
A further complication to be suffered in this negotiation process is that Iran is also to engage presidential and Majlis (parliament) elections in June 12, 2009. This can bring new opportunities in shaping the structure of negotiations. Three candidate possibilities have been discussed so far:
1) Mahmoud Ahmadinejad: The incumbent president of Iran, possibly seeking for a second term (Conservatist / Heavy rhetorical against U.S. influences on the region).
2) Mohammad Khatami: The former president from Iran (Reformist / Favors U.S. Rapprochement).
3) Mehdu Karroubi: The former speaker to the Iranian Parliament (Reformist/ Favors U.S. Rapprochement).
From these presidential options, it is possible to infer a new president in Iran would open new possibilities for establishing closer negotiations with the U.S., this especially if a reformist president is to be elected in Iran.
It is quite critical for the new president of the United States to recognize that Iran’s Foreign Policy is mostly driven by national interest rather than ideology. This has been one of the main reasons why a détente approach towards Iran, as it was followed during the George W. Bush administration, must not be perpetuated:
1) As U.S. military capabilities greatly surpass those of Iran and any coercive approach (sanctions and embargoes) are to be interpreted as existential threats to the existence of the Islamic Republic, the direct result would be the hampering of any further negotiations.
2) As Iran lacks the capabilities to pose a direct attack toward the U.S. and its allies, proxies had been the main strategy to counterbalance the influence from the U.S. in the region and Iran has supported both paramilitary and terrorist groups (Hamas & Hezbollah). Iran has also received support by political actors such as China, Russia, and Venezuela. A re-rapprochement strategy emanating from the U.S. government is to be destined in swerving the Islamic Republic from such activities and allies.
3) If a détente strategy against Iran is to be perpetuated by the next president of the U.S., this nation will not be able to achieve the policy goals intended to maintain stability in the region. In the past years the Arab-Israeli conflict has exacerbated since Hamas won local elections, the Taliban have been fetching social instability in both Afghanistan and Pakistan, and Iraq has been pleading for political stability that cannot be granted by the U.S. all alone. The continuation of coercive measures against Iran will not only represent a threat to national interests, but also a policy destined to failure in times when more instability in the region is undesirable.
The next president of the United States has to recognize all the possible geopolitical and economical benefits that better relations with Iran will entail:
1) Iran actually holds the world’s third-largest proven oil reserves, and the world’s second-largest gas reserves[1], implying that the establishment of good relations with Iran will guarantee more stable oil prices for both Europe and the United States.
2) The new president of the U.S. has to consider that tactical cooperation with Iran is not something extraordinary and it has been followed in very special issues: The retrieving of hostages in Lebanon by both Reagan and the George H. W. Bush administrations, Clinton using Iran as a proxy to dispatch arms to Bosnian Muslims in 1994, and finally the opening of a bilateral channel between the U.S. and Iran under the current George W. Bush Administration. This recent bilateral channel with Iran was destined in helping the initial steps of “Operation Enduring Freedom - Afghanistan” (Codename: OEF-A) back in 2001, this bilateral channel was to last one whole year and till it break down under the U.S. invasion to Iraq. The support of Iran in the “war against terror” was not merely destined as a strategy to hinder the possibility of Iran being considered as a terrorist country, but also it was a strategy by political leaders in Iran to finally establish a long awaited diplomatic opening with the country.[2]
3) The new president has to consider that U.S. foreign policy in the region has removed constraints to the Iranian government. Iran has emerged as a middle-power in the region by the overthrowing of Iraq’s Sunni government and the repression of the Taliban forces in Afghanistan, thus bolstering Iran’s geopolitical position in the region.
4) Iran and the U.S. can share many agenda objectives in the region, and this can encourage the cooperation between the two counties. As terrorism activities by Sunni Al-Qaeda are unwanted to the Shi’ite regime in Iran, the new U.S. president can found new opportunities to work a broader shared agenda against terrorism in the region.
In order to establish a satisfactory widening of diplomatic relations with Iran, a solid Framework for negotiations has to be planned with the sole function of knowing both countries strategic needs. A creation of such framework will require certain concessions and precautions:
1) No preconditions to Iran should be established prior negotiations.
2) The possibilities of subtracting Iran from the “State Sponsors of Terrorism” list and all implicit sanctions, but also the potential withdrawal of international economic sanctions that hamper Iran from receiving foreign technological investment in order to develop oil and gas reserve extraction.
3) Security Issues to Iran should be leaved out the table as Washington will not be able to deliver. Public opinion issues and internal political movements have been the main concern in achieving a rapprochement between the U.S. and Iran.
Then a framework for successful negations should include two specific issues, the exchange of security needs to United States should be promoted in exchange of economic burdens to Iran.
1) U.S. and International Security Interests:
a. U.S. Security Interests: Iran has to give off any support form terrorist activities involving Hamas, Hezbollah, Islamic Jihadist, and other Palestinian opposition groups. Also greater support against Taliban forces both in Afghanistan and Pakistan is desired. The Iranian regime should portray a positive stance towards pacification in Israel. Finally it must be assured that the Iranian Nuclear Program will only attain peaceful energetic uses.
b. If the Islamic Republic wants to be internationally recognized as a middle-range potency in the regional and international realms, a pledge to peace should be ratified by Iran’s government followed by greater participation in regional stability.
c. Measures are to be broadly negotiated with the U.S., the Security Council plus Germany, and the IAEA to finally address all the issues concerning Iran’s nuclear fuel cycle activities. Once an agreement has been achieved, the further signing and ratification of the Nuclear Nonproliferation Treaty should follow. Stout international monitoring on Iran’s peaceful nuclear program is necessary to assure international commitment to minimize the risks associated with a nuclear arms race endured in the region. Nuclear capabilities should not be the only security concern to the U.S. as also the possible development of biological and chemicals weapons should be proscribed.
d. Iran is also to recognize UN’s Resolutions 242 and 338 to favor a negotiated settlement of the Arab-Israeli Conflict. Iran would have a pinpoint role in the transformation of both Hezbollah & Hamas into exclusively political and social organizations that do not involve terrorism as a mean of action.
e. To portray Iran’s commitments with region stability, Iran must commit to work with the U.S. and local government in the emergence of stable political regimes in both Afghanistan and Iraq. Also Iran is to promote greater instability with the current tensions that have emerged in Pakistan’s border with Afghanistan.
2) Iran’s Economical Issues:
a. Once that U.S. and international concerns on nuclear proliferation are satisfactorily satisfied by Iran’s government, the United States should commit to ending the unilateral sanctions to Iran and to promote the removal of other multilateral actions. Diplomatic relations should be immediately followed to bolster stronger US-Iran ties, but also further negotiation is necessary and dates to responds bilateral claims should de proposed.
b. Once the lifting of multilateral and unilateral sanctions had been materialized, bilateral economical and technological negotiations should be followed in developing oil extraction in the country. The assurance of global oil supply should be a long-term aspiration followed by the promotion of global investment towards Iran.
c. As part of the U.S. incentives approach, the U.S. needs to clarify that no change of regime and of any nature is desirable for the Islamic Republic. Rather, certain Iranian policies that the U.S. has considered as problematical must be terminated without affecting the composition of Iran’s government. The improvement of U.S.-Iran diplomatic relations will be a result of further commitments portrayed by the Iranian regime and finally followed by the final recognition of the current Islamist Republic government as the legitimate regime in Iran.
d. Following Iran’s compliance, this country is to be subtracted from the “States sponsor of Terror List” but also all sanctions related with this list should be completely removed.
e. In order to develop credibility between both States, the new U.S. president has to immediately reaffirm the validity of the Algiers Accord signed in 1981 during Tehran’s Hostage Crisis, as this treaty includes a provision of non-interference in Iran’s internal affairs.

[1] EIA (2007). “Country Analisis: Iran”. Energy Information Administration. Official Energy Statistics from the U.S. Government. Retrieved October, 17, 2008 from: http://www.eia.doe.gov/emeu/cabs/Iran/Background.html.
[2] Leverett, F. (2006). “Dealing with Tehran: Assessing U.S. Diplomatic Options toward Iran”. Century Foundation Report. New York.

martes, 14 de octubre de 2008

Iran



Little Bush Won't Do It Again...

El Modelo de Política Burocrático de Allison y su Aplicación en la Política Exterior de México

Juan Héctor Algrávez
Introducción
En el siguiente trabajo se retomará el enfoque de Política Burocrática para el estudio de la Política Exterior que sería ofrecido dentro de los tres modelos que Allison crearía en 1969 para el estudio de la crisis de los misiles entre EEUU y Cuba. También se realizó una lectura sobre las críticas al modelos de política burocrática (Krasner, 1972) y sobre las posibles reformulaciones para aumentar la validez de los modelos (Bendor y Hammond, 1992). Pero el enfoque principal en este trabajo será las implicaciones de este modelo en la toma de decisiones en la Política Exterior Mexicana, sin forzosamente llegar a mucha profundidad, pero a su vez retomando ciertos puntos que serán necesarios tomar en cuenta para la aplicación futura de dicho modelo.

Los Tres Modelos de Allison y el Paradigma de la Política Burocrática (Modelo III de Allison)
Allison crearía tres modelos que después se materializarían en el libro “Esencia de la Decisión” escrito en 1971 donde el autor aterrizaría sus proposiciones. El Primer Modelo de Allison es del “Estado como Actor Racional” que es el equivalente al de “Black Boxing” o “Bola de billar” propio de los estudios de enfoque realista donde las decisiones son tomadas en función de metas y objetivos estratégicos, además de sus debidas consecuencias que llevan a la omisión de ciertas políticas por ser no-compensatorias. En este modelo las decisiones han de ser hechas en tres pasos: 1) mostrar las posibles soluciones, 2) enlistar las consecuencias de cada acción y 3) actuar en función de maximizar el beneficio o disminuir los costos o riesgos. Utilizando el Modelo I al caso de Cuba, Allison dice que Washington tenía seis alternativas en total: 1) no hacer nada [Kennedy no interesado], 2) Presión Diplomática [Kennedy no interesado], 3) Acercamiento Secreto a Castro [Castro no tenía control sobre los misiles], 4) Invasión [hubiera involucrado más acciones], 5) Ataque aéreo quirúrgico [No se garantizaba 100% de eficacia], y finalmente se tomaría la decisión que menos traería consecuencias y maximizaría los resultados, el 6) Bloqueo naval. Como lo explica Krasner, en este modelo los líderes tienen diferentes percepciones sobre lo que se tiende a maximizar en un ambiente en el cual los recursos son finitos y los problemas son comúnmente mutuamente dependientes. El resultado es que los líderes no pueden satisfacer todas las necesidades y tendrán que preferir entre ciertos valores a satisfacer. Esto implica que si el líder representa valores erróneamente, es decir que no son compartidos por el electorado o traen grandes consecuencias, serán reprimidos por el electorado en futuras elecciones.
El principal problema del Estado como actor racional es que muchos procesos de la toma de decisiones son eludidos. Después dos modelos más serían propuestos por Allison, el Modelo (II) “Organizacional” y el Modelo (III) de “Política Burocrática”, cabe remarcar que no queda bien definido si ambos modelos son mutuamente excluyentes o se puede trabajar con ambos simultáneamente (Bendor y Hammond, 1992). Estos modelos analizan respectivamente la organización gubernamental de una nación (Cómo determinada acción es el resultado de un proceso de orden de actores) y la pugna que existe entre intereses burocráticos y políticos de la nación (Cómo una acción es el resultado de la interacción de los agentes encargados de hacer las políticas y otros agentes internos al Estado que afectan en sus decisiones).
Los últimos dos modelos de Allison también serían aplicados a la crisis de los misiles en Cuba, especialmente en la toma de decisiones que llevarían al bloqueo por parte de EEUU. Desde mi punto de vista, no resulta correcto separar el Modelo II del Modelo III en el caso particular de esta crisis, pero existen situaciones en donde un análisis de Política Burocrática que haga caso omiso del Modelo II puede ser realizado. Un ejemplo es el trabajo de Casar y González “Proceso de toma de decisiones y política exterior en México: el ingreso al GATT” el cual explica que a pesar de la gran centralización del poder presidencial en las presidencias de López Portillo y de la Madrid, entre de menor interés sería un asunto para el Presidente, entonces resultaba más posible que las decisiones fueran tomadas por pugnas entre grupos e intereses dentro del sistema político mexicano. Aquí se puede contrastar por igual que un sistema con una fuerte tendencia hacia el presidencialismo y el clientelismo, como lo era el México en el siglo pasado, permite menos oportunidad para que exista una verdadera pugna entre los grupos y ramos que integran la toma de decisiones dentro de un país.


Críticas hacia el modelo de Política Democrática
La crítica de Krasner hacia este modelo es que ofrece una perspectiva errónea [obscurece el poder del presidente], peligrosa [deja a un lado las supuestos de política democrática], e inclusive convincente [exime a los líderes de sus errores] (Krasner, 1972). Cuando se piensa que las personas detrás de las diferentes Secretarías de Estado tienen poco grado de acción sobre los intereses propios del gobierno esto implica que ellos quedan exonerados de responsabilidad. Esto embrolla que si ellos son impotentes ante el sistema burocrático del país significaría que las elecciones como un medio de coerción en contra políticas indeseadas son una mera farsa. De esto se puede generalizar que las elecciones son tan sólo útiles si los agentes en el poder cuidan de sus acciones ya que no quieren perder su posición en el poder ni tampoco perder la posición de sus respectivos partidos.
Hay que recordar que existen ciertos aparatos y procesos burocráticos para remover administradores y funcionarios que no están actuando en las pautas del interés del gobierno en el poder (inclusive cuando entra un nuevo partido al poder este removerá posiciones estratégicas dentro del gobierno). Lo óptimo para promover una política burocracia que respete la democracia es sin duda un sistema promotor de la meritocracia y exámenes para alocar a los Secretarios de la Nación, es así que el gobierno en el poder tendrá poca capacidad para alocar a representantes a favor del gobierno. En cambio, en México podemos ver grandes excepciones especialmente en el Servicio Exterior dónde gracias al Artículo 89 se le da poder al Presidente de escoger los representantes de la Cancillería y cuerpo Diplomático. Bien si existe un órgano para la formación de diplomáticos de carrera se podrá ver que desde las delegaciones Estatales hasta las embajadas actuales, la mayoría de los diplomáticos son elegidos para satisfacer el mero interés del partido en el poder. Este punto por igual recalca la importancia del Modelo II de Allison, ya que la organización de un país debe de estar organizada dentro de ciertas pautas, leyes, y normas, que en el caso Mexicano se encuentran expresados dentro de la Constitución y los diferentes reglamentos de las Secretarías del país.

Postulados dentro del país que rigen el comportamiento de la Burocracia
Para un estudio de modelo burocrático resulta también necesario tomar en cuenta las leyes y la división de poderes de un país (Modelo II de Allison), en el caso de México existen Artículos en la Constitución que determinan las funciones y atribuciones de los agentes que llevan a cabo la Política Exterior (en México: El Presidente, El Servicio Exterior y su Secretario, el Congreso, otras dependencia relacionadas a la P.E. [SHCP, Defensa, Estado] y en menor grado los tribunales legales que pueden declarar un tratado o acción de Política Exterior como anticonstitucional). El Congreso es una institución que tiene que ser tomada en cuenta en México para cualquier análisis de política exterior que utilice el enfoque burocrático (Especialmente si el Presidente de la nación no cuenta con representación mayoritaria bajo dicho órgano). Como lo estable la constitución, este órgano tiene el rol de ratificar la política exterior que es llevada por el Presidente, además ya en anterioridad el Congreso ha demostrado que sirve de “peso y contrapeso” contra las decisiones que toma el Presidente.
Un asunto que quizás tiene que ser analizado en términos de política burocrática fue la decisión de darle un no a Estados Unidos ante la Guerra de Iraq cuando México se encontraba en la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU. México en aquel entonces estaba empujando la iniciativa de un programa de migración controlada que había nacido de la buena amistad entre el presidente Fox con Bush. En términos de racionalidad podremos ver que a México obtendría más ganancias de un tratado migratorio con Estados Unidos, además la imagen de la nación en aquel entonces se encontraba ya deteriorada desde que Fox le había dicho a Castro “pues, comes y te vas”. Entonces, ¿Por qué resulta interesante verlo desde un punto de vista de política burocrática? La respuesta es que ya que de todas maneras el Congreso hubiera decidido negar una participación en una política exterior que saliera de lo establecido por la Constitución, México es históricamente pacifista y existe un artículo que garantiza este comportamiento. Aguilar Zínzer jugaría un rol clave que quizás aún no se reconoce debido a lo inédito de la posición de México. Además no hay que negar la existencia de un departamento de prospectiva dentro del PAN que ya se las olía que tal política pondría al partido en el poder (y en transición) en una posición que lo clasificaría como “trigger happy” y que conllevaría grandes repercusiones en las siguientes elecciones. Además que resulta lógico que después de un sí ante la ONU, la petición a seguir por parte del gobierno de Bush sería un cierto apoyo militar para la intervención en Iraq, algo que hasta Fox tenía claro que representaría una acción no-compensatoria para un gobierno de transición.



La Complejidad del Modelo de Política Burocrática
La mayor crítica que recibimos de Bendor y Hammond es que el Modelo III de Allison (Política Burocrática) es muy complejo, y sin duda alguna lo es, en cambio estos autores dicen que existe una necesidad de simplificar para que este pueda ser más explicativo. Para mí este es un error que peca de parsimonia, no es necesario de hacer algo más sencillo de algo que es tan complejo como la toma de decisiones dentro de sistemas organizacionales y burocráticos tan complejos. Al contrario si los analistas de política exterior fuesen capaces de tomar cada variable que tiene un considerable peso, entonces se podrían hacer predicciones casi perfectas. Pienso que resulta mucho más fácil errar cuando no se toman las variables que son necesarias para la toma de decisiones, pero claro, si existen variables que su influencia no será determinante en la toma de decisiones, pues, hay que ignorarles. Creo que Bueno de Mesquita realmente le dio al clavo cuando consideró que la exactitud es alcanzada cuando a pesar de la inexistencia de ciertas variables se obtienen los mismos resultados, además pienso que la rigidez casi febril que aportan los modelos es un impedimento básico ya que los analistas tienen el deseo innato de replicar los modelos al igual que otros teóricos lo han hecho para ciertos casos.
La disciplina científica de las Relaciones Internacionales, al igual que los enfoques de Política Exterior, se encuentra en un ambiente de mutación constante y lo que aplica para ciertos países es muy posible que no aplique para otros e inclusive ni siquiera para el día de mañana. ¿Cómo podremos lograr entonces perpetuar nuestro camino hacia el conocimiento?, la verdad es que no lo sé, pero siento que todo indica que se debe de conocer primordialmente las limitaciones implícitas a cada país (retomando el modelo II) establecidas por su organización (como lo es la división de poderes que marca la constitución). Por igual se debe de analizar las variables que son pertinentes para cada país (retomando el modelo III). Finalmente, para poder aplicar el modelo de política burocrática a diferentes casos se debe permitir cierta flexibilidad al saber que cada país tiene divisiones de poder muy diferentes. Sobre este último punto retomemos el ejemplo de Irán y veremos que la toma de decisiones de Política Exterior lleva un proceso muy singular que no permite la aplicación estricta de muchos de los modelos vistos en política exterior.

Conclusión
Actualmente México es un país que está viviendo un nuevo proceso de democratización, inclusive se puede ver que este proceso es muy joven ya que la transición de un partido único en el poder es muy reciente (8 años). Algo que resulta evidente sobre este cambio político es que la creación de nuevas instituciones dentro del país promoverá la creación de una democracia más fuerte. Gradualmente nos apartándonos de lo que antes solía ser un sistema donde el presidencialismo y el clientelismo estaban a la orden del día e inclusive hasta ser considerados como un factor intrínseco de las negociaciones bilaterales con otras naciones (Negociaciones TLCAN Bush-Salinas). Esto también representa una nueva oportunidad para los analistas de la Política Exterior cuyo enfoque se encuentre en México, los nuevos analistas mexicanos podrán retomar el modelo de política burocrática ya que el impedimento que llevaba una concentración de poder en la figura del presidente ha estado disminuyendo. Esto permitirá a la vez una mayor importancia de los agentes que componen la burocracia del país, por lo cual es posible que este enfoque tome de nuevo importancia en las décadas por seguir.

Bibliografía

· Allison, G. T. (1969) “Conceptual models and the Cuban Missile Crisis”, The American Political Science Review, 63(3); pp. 689-718.

· Bendor, J. & Hammond, T. H. (1992) “Rethinking Allison Models”, The American Political Science Review, Vol. 86, No. 2, pp. 301-322.

· Casar, A. & Gonzalez, G. (1990) “Proceso de toma de decisiones y política exterior en México: El ingreso al GATT”. Política Exterior y toma de decisiones en América Latina, Buenos Aires. Colección de Estudios Internacionales.

· Krasner, S. D. (1972) “Are Bureaucracies Important? (Or Allison Wonderland)”, Foreign Policy, No. 7., pp. 159-179.

martes, 16 de septiembre de 2008

La Independencia de Kosovo

El problema de la independencia de Kosovo no debe medirse según la pérdida territorial que pueda resultar para Serbia, si no los movimientos secesionistas que se pueden desarrollar en los alrededores (Albaneses en el sudeste de Serbia, y la República Serbia de Bosnia), y aún más grave es el antecedente a explotar por los movimientos secesionistas que se han estado gestando en los últimos años en naciones más lejanas (Cachemira en India, los kurdos en Turquía, Chechenia en Rusia, Tíbet y Xinjiang en China, Osetia y Abjasia en Georgia, palestinos en Israel, etc.).
Podemos ver que este conflicto desde sus inicios ha afectado por igual a los serbios como a los albaneses (kosovares) y ya la cuestión sobre quien comenzó el conflicto resulta irrelevante. Cabe retomar que las minorías serbias en Kosovo han sido marginalizadas, esto es de esperarse al ver que Kosovo posee en más de un 90% una población albanesa con religión sunni. Finalmente resulta casi imposible mantener la unión de algo meramente artificial, sobre todo que después de Rambouillet ya no había marcha atrás para la creación de un ente diferenciado dentro de Serbia. Es muy cierto que la intervención en 1999 puso en cuestión muchas cosas, como la soberanía de los Estados, que la OTAN haya actuado sin el sustento del Consejo de Seguridad (China y Rusia hubiera vetado sistemáticamente), así que la legitimidad giró alrededor de la amenaza a la estabilidad en la región y la cercanía de países miembros de la OTAN como Grecia y Turquía (una acción que puede considerársele de unilateral).
Lo que es cierto es que este tipo de intervenciones “cuasi-legitimas”, si es posible llamarlas de algún modo, creó un antecedente que ha sido replicado por Rusia en Osetia y Abjasia, e inclusive al grado de declarar unilateralmente la independencia de dichas regiones. Para Serbia esto indica la pérdida de su gran aliado ya que para Rusia el apoyar a Serbia en Kosovo significará el detrimento de su legitimidad contra Georgia, aunque la verdad es que nunca ha existido legitimidad si no recordemos Chechenia. Además Serbia se ha visto algo complaciente a favor de Europa desde la llegada del presidente (Pro-UE) Boris Taldic, y ahora el “bargaining chip” que ha dado la UE es la “consideración” como posible miembro al sistema europeo, lo cual ha traído recompensas como la captura de Radovan Karadzic. Hoy los Kosovares tienen su parlamento, su declaración de independencia, y Rusia ya no tiene legitimidad para apoyar a Serbia.
Ahora la cuestión ya no es Kosovo sino lo que nos deparará el futuro frente a Rusia, China y EEUU, esos grandes países con poder de veto y de acción unilateral que nos han demostrado que la legitimidad queda subyugada al interés nacional. Día con día se están creando antecedentes, y en un mundo donde países como India, Israel y Pakistán ya tienen un alto grado de acción, esto nos indica que las posibilidades de conflicto son grandes. Esto se intensifica cuando inclusive en el siglo XXI se han llevado guerras justificadas bajo estándares tan espurios como lo es la “prevención”. Se tendrá que ver de cerca los conflictos que se han estado agravando en los últimos años como Cachemira y Palestina, donde la solución no será fácil y es dependiente de fenómenos tanto nacionales como domésticos que promuevan un ambiente apto para la resolución de los mismos.
Bibliografía

* Economist (2008). “Georgia and the Balkans: Parallel Bars”, Economist. Aug 28. Online article can be found at: http://www.economist.com/research/articlesBySubject/displaystory.cfm?subjectid=348882&story_id=12010417

* Economist (2008). “Russia and Georgia: South Ossetia is not Kosovo”, Economist. Aug 28. Online article can be found at: http://www.economist.com/opinion/displaystory.cfm?story_id=12009678

* Economist (2008). “Serbia and Radovan Karadzic: Arrest of a bearded man”, Economist. July 26, pp. 44-45.

* Finnegan, W. (2007). The Countdown: The disputed region gears up to declare independence. The New Yorker, October 15.

* Henry A. Kissinger (1999): “Doing Injury to History: Finding a solution to the Kosovo crisis must begin by rejecting false analogies to the traumas of the past”, Newsweek International April 5. Online article can be found at: http://www.sam.hi-ho.ne.jp/~minovic/kissinger405.html/

* Lehrer, J. (1999). PBS. Retrieved September 16, 2008, from Online Newshour: Assesing the situations in Kosovo, April 1999: http://www.pbs.org/newshour/bb/europe/jan-june99/assessment_4-2.html

* Mintz, A. (2004). How Do Leaders Make Decisions? A Poliheuristic Perspective. The Journal of Conflict Resolution , 48, 1.

* Redd, S. B. (2005). The Influence of Advisers and Decision Strategies on Foreign Policy Choices: President Clinton’s Decision to Use Force in Kosovo. International Studies Perspectives , 6, 129–150.